Los polímeros no biodegradables son materiales que no se descomponen de forma natural.
Están aprobados para el contacto con alimentos, son químicamente estables y no transfieren sustancias nocivas, lo que permite su uso en la fabricación de productos.
Destacan por su alta durabilidad, resistencia al desgaste, a la humedad y a agentes químicos. Gracias a esta resistencia, pueden reutilizarse sin perder sus propiedades.

